
Quiero comentar la triste experiencia de un amigo, que es el típico galán latino, quien ha tenido muchas mujeres. Tiene hijos regados, en algunas de ellas y en sitios distintos. Nunca se detuvo a pensar que en algún momento iba a requerir de una persona a su lado cuando la mala situación tocara a su puerta. Hasta que sucedió, pues cayó enfermo, teniendo que suspender sus actividades laborales por reposo médico. Y, el triste final que nunca previó, le aconteció: no tenia a nadie a su lado, para que comprara sus medicinas o para que le ayudara en sus cuidados básicos. La que fue su esposa, no quería saber nada de él, por su vida desordenada con tantas mujeres, y sus hijos cada cual ocupado en lo suyo.