
Conozco unos jòvenes amigos, casados, que aùn cuando hacen una linda pareja, discuten con mucha frecuencia. Y pese a que les han recomendado ver un asesor conyugal o algùn psicòlogo, se han negado. El conflicto parece afectar seriamente el matrimonio, y entre sus retos personales, habìan establecido como prioritario, el reto de superar ciertos conflictos. Pero, increìblemente hallaron la soluciòn de manera inesperada.

